Cuando algunos egos no pueden conseguir elogios o admiración, buscan otras formas de atraer la atención. Si no pueden obtener atención positiva, tal vez, busquen atención negativa, -ejerciendo un papel de "malos"-, por ejemplo, provocando una reacción negativa en otra persona. Algunos lo hacen ya desde niños: se portan mal para atraer atención.

La representación de papeles negativos se vuelve particularmente acusada cuando el ego está magnificado por un cuerpo dolor activo; es decir, un dolor emocional del pasado que quiere renovarse a base de experimentar más dolor.

Algunos egos cometen crimenes en lá búsqueda de atención por medio de la notoriedad y condena de los otros. "Por favor, decidme que existo, que no soy insignificante", parecen decir.

Otro papel negativo muy corriente es el de víctima, y la forma de atención que busca es la compasión, o el interés de otros por su problemas, "yo y mi historia".
En cuanto me identifico con una historia en la que me he asignado el papel de víctima, ya no quiero que termine, y así, el ego no quiere que ponga fin a sus problemas, porque estos, son parte de su identidad. Si nadie escucha mi triste historia, me la repetiré a mí mismo en mi cabeza, una y otra vez, y sentiré lástima de mi mismo, y así tendré una identidad, la de alguien que está siendo tratado injustamente, por la vida, por otras personas, por el destino o por Dios.
Eso da definición a mi imagen del yo, me convierte en alguien, y eso es lo único que le importa al ego.