A veces organizaciones o naciones enteras están basadas en sistemas de creencias paranoicas. El miedo del ego, su desconfianza ante los demás,su tendencia a resaltar la "otredad" de los otros centrándose en los defectos que percibe en ellos y convirtiendo esos defectos en su IDENTIDAD, se lleva a un extremo y se convierte a los otros en monstruos inhumanos. El ego necesita a otros, pero su problema es que en el fondo los odia y los teme. El dicho de Jean Paul Sartre "el infierno son los otros", es la voz del ego.

El ego colectivo se estructura en torno a "nosotros contra los malignos otros". Cuanto más inconscientes son los individuos, grupos o naciones, más probable es que la enfermedad del ego adopte la forma de violencia física.

Eckhart Tolle. Un mundo nuevo, ahora