Una relación auténtica, no está dominada por el ego. No existe ningún deseo. El ego siempre desea algo, y si cree que no puede obtener nada de otro, se mantiene en completa indiferencia. Tú no le importas.

Los tres estados predominantes de las relaciones egóticas son:deseo, deseo frustrado (ira, resentimiento, acusación, quejas) y la indiferencia.

Eckhart Tolle. Un mundo nuevo, ahora