Si alguna identidad:) mantengo por ahora, es la de un cruce entre un intento de ser muy abierta mentalmente, y una lucha por que no crucen las puertas que abro para ello, lo que vamos a llamar "la no verdad", o lo que Eckhart Tolle quizá llamaría "diferentes formas de la disfunción colectiva". He tocado de lejos, el mundo de las sectas, mundo que por mi "forma de ser abierta" intentó captarme más de una vez.

Rompí, además, con las idealizaciones de otros seres, el día que conocí en persona al que fué mi máximo "ídolo de barro", conocido como Silvio Rodriguez. Hoy, desde la distancia, sé que es un ser humano más, que a su manera, me aportó mucho.

Me reconozco incapaz de aceptar visiones sectarias del mundo y grandes dificultades para comulgar con ningún tipo de grupo que afirme tener la Verdad sobre la realidad. Me suele dar miedo este tipo de grupos.

Si me gustó el Zen, fué porque fué el único "lugar", donde encontré la filosofía "solo creas en lo que experimentes por ti mismo". Y si esto coincide o no con lo que otros piensen o crean.. me es igual.

Puede que algunas personas sigáis este blog con cierta frecuencia, sabéis que no suele tomar la palabra. Aunque tengo algunos blogs" donde "hablo por los codos", éste es para mi un espacio de aprendizaje, donde comparto lo que voy aprendiendo, siempre de seres más avanzados que yo, espiritualmente.

El blog comenzó de manera muy purista, con el Zen de siempre. Me gustaba así. Pero ahora, en este momento de mi vida, he comprendido, que el Zen sigue vivo, esa búsqueda de romper con la "disfunción colectiva" que causa sufrimiento a la mitad del mundo, muchas veces procedente de la otra mitad. Hay muchas personas anónimas que tienen esa sabiduría, y que la aplican en sus vidas. Otras deciden compartirlo publicamente. Creo que Eckhart Tolle, es de estas personas. Siempre me pregunto como puede llegar a tener tantísima sabiduría. He leído mucho, y realmente su forma de comunicarse es diferente a todo lo que conocía.

En este momento de mi vida, una amiga, me recordó que podía encontrar en Tolle algunas respuestas. Y me he puesto, como habéis visto, manos a la obra. Quizá os parezca un abuso, no lo sé:). Siento que es necesario. Y al menos a mi, me ha permitido conseguir algo que nunca había conseguido antes:
Afrontar una de mis identidades, la de "depresiva". He conseguido por primera vez en mi vida, tomar el control de todo un proceso depresivo, desde su nacimiento mental a su desbocamiento mental. Pensaba en lo aprendido estos días, y tuve el "vislumbre". Me había creado una identidad: la de ser culpable de casí todo, de no poder dar la talla, de no poder hacer lo que "hacen las personas normales", culpable de no poder afrontar las necesidades que demandan de mi los seres queridos, culpable por causarles tantas preocupaciones.
Culpable de ser una carga.

Y me enfrente a esta IDENTIDAD, y busque a mi ser, al que había detrás de la identida creada. Y me sentí feliz de darme cuenta que no soy culpable de nada, y menos de nada creado desde la sociedad, y programado en mi mente. Hago lo que puedo, todo lo mejor que puedo, para vivir y ayudar a todo el que me rodea. Y sé que es disfuncional hacerlo desde las obsesiones creadas desde la mente, ya sea como es mi caso identificandome con la culpa, o con cualquiera otra cosa con la que nos identifiquemos. ¡Y la depresión se marchó¡.

Por ello, y desde aquí, mi agradecimiento a un ser que no conozco personalmente, pero que me ha permitido dar un pasito más a mi libertad como ser humano.