Cuando estás enfermo, en algunos casos, el ego -con sus pensamientos y emociones- retiene la poca energía que queda y la usa para sus propios propósitos. Ni que decir tiene que las personas que experimentan un reforzamiento del ego cuando están enfermas tardan mucho más en recuperarse. Algunas nunca se recuperan, y entonces la enfermedad se hace crónica y se convierte en parte permanente de su falso sentido del yo.


Eckhart Tolle. Un mundo nuevo, ahora