Si fueras capaz de observar los cambios fisiológicos que tienen lugar dentro de tu cuerpo cuando estás poseído por estos estados negativos, cómo afectan adversamente al funcionamiento del corazón, el aparato digestivo, el sistema inmunitario e incontables funciones corporales, quedaría perfectamente claro que esos estados son verdaderamente patológicos, son formas de sufrimiento (recordemos que "pathos" significa sufrimiento) y no de placer.

Eckhart Tolle. Un mundo nuevo, ahora