El pequeño yo egótico también percibe erróneamente la realidad siempre que impone una estética arbitraria, o juicios morales sobre algo. Si una mujer ve a otra que viste un sombrero verde y dice, "Veo una mujer que lleva un sombrero verde", no hay problema. Pero si dice, "Veo una mujer que lleva un sombrero verde y feo ", está cometiendo un juicio samsárico. Alguien podría encontrar bello a ese sombrero. Pero en realidad, no es bello ni feo, simplemente es.
Asimismo, cuando una zorra mata a una coneja, esto, para los conejitos que se morirán de hambre porque han matado a su mamá, es un acto muy malo. Pero para los hambrientos cachorros de zorro que comen la coneja que su madre les ha traído, esta misma acción es indiscutiblemente buena. En realidad, la acción no es buena ni mala.
Simplemente es.

Las Enseñanzas del Maestro Hsu Yun: Nube Vacía