El organismo físico, el cuerpo, tiene su propia inteligencia, como la tiene el organismo de toda forma de vida. Y esa inteligencia reacciona a los pensamientos.

No somos nosotros quienes gobernamos el cuerpo. Lo hace la inteligencia del cuerpo.

Esto ocurre con todas las forma de vida. Es la misma inteligencia que dio forma física a la planta y que después se manifiesta como la flor que surge de la planta.

Aunque el cuerpo es muy inteligente, no puede distinguir la diferencia entre una SITUACIÓN REAL Y UN PENSAMIENTO. REACCIONA A TODO PENSAMIENTO COMO SI FUERA UNA REALIDAD.

Eckhart Tolle. Un mundo nuevo, ahora