La rabia, el resentimiento, y el resto de las emociones negativas, refuerzan enormemente al ego, aumentando la sensación de separación, realzando el carácter ajeno de los otros y creando una postura mental de "yo tengo razón".

Cuando estás en un estado negativo hay algo en ti que quiere la negatividad, que cree que te proporcionará lo que deseas. De no ser así, ¿quién iba a querer aferrarse a la negatividad, hacerse desdichado a sí mismo y a los demás y provocar enfermedades en el cuerpo?.

Cada vez que seas consciente de que hay negatividad en ti, te estás haciendo consciente directamente del EGO.

Si en medio de la negatividad, eres capaz de darte cuenta de que, en ese momento, te estás creando sufrimiento, con esto basta para elevarte por encima de las limitaciones de los estados y reacciones condicionados del ego. Serás libre para deshacerte de tu infelicidad en el momento en que reconozcas que no es inteligente, porque la inteligencia ve el gran todo en el que todas las cosas están conectadas.

El ego puede ser astuto pero no inteligente. Lo que se consigue a base de astucia dura poco y a la larga acaba siempre en autoderrota.

Eckhart Tolle. Un mundo nuevo, ahora