Los estados negativos, como la ira, la ansiedad, el odio, el resentimiento, el descontento, la envidia, los celos, etc., no se reconocen como negativos, sino que se consideran totalmente justificados y además, no se perciben como creados por uno mismo, sino que se que creen causados por algún otro, o por algún factor externo. "Te hago responsable de mi dolor". Así funciona el ego.

Eckhart Tolle. Un mundo nuevo, ahora