La palabra iluminación evoca la idea de un logro sobrehumano y el ego quiere conservar las cosas así, pero es simplemente el estado natural de sentir la unidad con el Ser.

Es encontrar su verdadera naturaleza más allá del nombre y de la forma.

La incapacidad de sentir esta conexión da lugar a la ilusión de la separación, de usted mismo y del mundo que lo rodea. Entonces usted se percibe a sí mismo, consciente o inconscientemente, como un fragmento aislado. Surge el miedo y el conflicto interior y exterior se vuelve la norma.

Iluminarte es sentir tu unión con la vida en su aspecto
manifestado, el mundo, así como con su ser más profundo y con la vida no manifestada, en unión con el Ser.

Con la iluminación se produce el fin de la temible esclavitud del pensamiento incesante.


Eckhart Tolle. El poder del ahora