Ser tiene la ventaja de que es un concepto abierto. No reduce lo infinito invisible a una entidad finita. Es imposible formarse una imagen mental de ello.
Nadie puede reclamar la posesión exclusiva del Ser.
Es su propia esencia y es inmediatamente accesible a usted como la sensación de su propia presencia, la comprensión de Yo soy que es anterior a yo soy esto o yo soy aquello.
Así que hay solamente un pequeño paso de la palabra Ser a la experiencia del Ser.
Pero el ruido mental incesante nos impide encontrar ese reino de quietud interior que es inseparable del Ser.