El cuerpo del dolor está constituido por energía vital atrapada que se ha separado de su campo de energía total y se ha vuelto temporalmente autónoma por medio del proceso antinatural de la identificación con la mente.

Cuando usted empiece a dejar de identificarse y se convierta en el observador, el cuerpo del dolor continuará operando por un tiempo y tratará de engañarlo para que se identifique de nuevo con él.

Por ejemplo, cuando le invade un humor sombrío y usted empieza a entrar en un patrón mental negativo y a pensar lo terrible que es su vida, su pensamiento se ha alineado con el cuerpo del dolor y usted se ha vuelto inconsciente y vulnerable a su ataque. "Inconsciente", significa estar identificado con algún patrón emocional o mental. Implica una ausencia total del observador.

En esta etapa, puede producir también dolores físicos en diferentes partes del cuerpo, pero no durarán.


Enfoque la atención en el sentimiento que hay dentro de
usted. Reconozca que es el cuerpo del dolor. Acepte que está allí. No piense en él, no deje que el sentimiento se transforme en pensamiento. No juzgue o analice. No se identifique. Permanezca presente y continúe siendo el observador de lo que está ocurriendo dentro de usted. Vuélvase consciente, no sólo del dolor emocional sino
también de "el que observa", el observador silencioso. Vea entonces lo que ocurre.

Su responsabilidad, una vez disuelto el cuerpo del dolor, es no crear más dolor.


Eckhart Tolle. El poder del ahora