Puede que un día te sorprendas sonriendo a la voz que suena en tu cabeza, como sonreirías a las travesuras de un niño. Esto significa que has dejado de tomarte a tu mente tan en serio Y QUE TU SENTIDO DE IDENTIDAD YA NO DEPENDE DE ELLA.

Eckhart Tolle. Practicando el Poder del Ahora