La autoobservación permite la entrada automática de más presencia a tu vida. En el momento de darte cuenta de que no estás presente.. ESTÁS PRESENTE. En cuanto eres capaz de observar tu mente, ya no estás atrapado en ella. HA ENTRADO EN JUEGO OTRO FACTOR QUE NO ES MENTAL: LA PRESENCIA DEL TESTIGO.

Mantente presente como observador de tu mente, de tus pensamientos, emociones y reacciones. Observa cuántas veces tu mente se va al pasado o al futuro. NO JUZGUES NI ANALICES LO QUE OBSERVAS. Contempla, siente. No las conviertas en un problema personal. En este proceso, sentirás algo más allá de las cosas observadas: LA PRESENCIA MISMA, SERENA, OBSERVANTE, que ESTÁ DETRÁS DE TUS CONTENIDOS MENTALES.