Cuento zen

¿Existe sabiduría zen en Occidente?. Un ejemplo

He decidido incorporar algo nuevo a este blog, aún a riesgo de romper "la pureza zen" que lo impregna:).
Después de reflexionar he llegado a la conclusión de que la sabiduría nace sin duda de muchos espiritus "antiguos", y nace con fuerza extraordinaria, como el caso del Zen.
Pero la sabiduría no se ha detenido aquí. La herencia, aunque inconsciente, sigue entre nosotros. Algunos la han recibido del Zen, otros la han aprendido a través de sus propias vidas.
Desde aquí invito a todo aquel/aquella, que tenga una muestra de sabiduría que aportar, sea oriental u occidental. Puede ser una muestra de sabiduría "cósmica" de alguien muy valioso en nuestra historia familiar, una lección de ecuanimidad que hemos observado en alguien (incluido animales) paseando por la calle, algo que nosotros hemos aprendido y que REALMENTE nos ha hecho más sabios.
Este blog está abierto a todo lo que nos haga seres más sabios y con ello.. más felices:)
Un abrazo amoroso a todos vosotros, los que llegáis y os váis y a los que os quedáis haciendo compañía:)
Hace tiempo leí un librito de Elaine St.James, un best seller titulado “Simplifica tu vida“. Editorial Integral (En España). Un librito de eses faciles de leer y rápidos de digerir. Sin embargo, un libro de la suficiente entidad como para no dejarlo olvidado en el cajón de los recuerdos del inconsciente. Una información que siempre he tenido ahi, detrás, recordandome, que si deseaba crecer, no podía creerme la historia de la “superwoman” (o "superman" en el caso de los chicos:) o de ser como los demás son o desean ser, en función de lo que han interiorizado que se debe desear ser.



En palabras de Elaine St.James, “..finalmente habíamos comprendido que no íbamos a ser capaces de llevar a cabo todo lo que nos habíamos propuesto, de modo que nos sentamos e hicimos recuento de lo que podíamos hacer y lo que es más importante, de aquello que realmente queríamos hacer. Comenzamos mediante la simplificación, a organizar nuestras vidas de manera que pudiéramos dedicar el tiempo y la energía suficiente a aquellas cosas que más nos importaban y DESPRENDERNOS DEL RESTO“.



Ella comenzó por el proceso de simplificar sus necesidades exteriores (cuidado del hogar-paso de tener que ocuparse de una gran casa a una casa pequeña que le suponía un enorme ahorro de tiempo-, economía, actividades sociales, etc..) y paso posteriormente a explorar como simplificar su vida interior, proceso que explica en su segundo libro “Simplicidad interior“.



Detalla como el proceso consiste en empezar a prescindir de gran parte de las posesiones que en realidad, después de analizarlo, nos damos cuenta que no necesitamos, y que suponen un lastre en perdida de energía y tiempo, y concentrarse más en el desarrollo de la vida interior. Que ello no implica privarse de las cosas que uno/a desea, la referencia a seguir para saber de lo que debemos desprendernos, será despojarnos de todo aquello que ya no aporta nada a nuestra plenitud.



Algunas Propuestas del segundo libro “Simplicidad Interior” de Elaine St.James. Editorial Integral. (en algún caso añado algo de mi cosecha)



1. Conecte con el sol.

2. Cree belleza en su vida.

3. Aprenda a disfrutar del silencio.

4. Coma en silencio con su familia (cuando le apetezca)

5. Entre en contacto con su creatividad (Para ello yo recomiendo a De Bono)

6. Aprenda a moderar la marcha.

7. Sea realista.

8. No se deje atrapar por la rigidez de su camino.

9. Aprenda a divertirse con lo que elija hacer en cada momento (concepto de fluidez de Mihaly Csikszentmihalyi)

10. Pida ayuda cuando la necesite.

11. Abrase a las enseñanzas ajenas.

12. Rompa con la rutina de vez en cuando.

13. Aprenda a sonreir.

14. Revise sus rutinas diarias buscando la simplicidad.

15. Reduzca su necesidad de datos (o de estar al día) ¡ No somos ordenadores ¡¡.

16. Aprenda a decir no (o sí), en función de sus necesidades.

17. Desarrolle ecuanimidad y paciencia. (Me interesa mucho el concepto “ecuanimidad”:)

18. Dese cuenta que mañana puede no estar aqui, que es de verdad, y centrese en la vida que hay en Vd, en vivirla cada día como el último día.



Para ello, para poner a funcionar una simplificación vital, vale la pena hacer una parada, dedicar un tiempo a reflexionar, sobre cuales son las cosas y/o actividades de las que podemos y deseamos en el fondo prescindir, que nos suponen un gasto de energía personal (emocional o física) y/o tiempo, preguntarnos si son realmente elegidas por nosotros y si lo son, lo son de acuerdo a criterios relacionados con nuestro propio bienestar. Vale la pena “perder” una semana de nuestro tiempo en replantearnos como podemos simplificar nuestra vida, para que al desprendernos de lo que realmente no queremos, podamos evolucionar hacía donde SÍ queremos.



Mucha suerte en tu camino.

Los que no ven y la luz

Cuando un ciego se despedía de su amigo, éste le dio una lámpara.




“Yo no preciso de la lámpara, pues para mí, claridad u oscuridad no tienen diferencia” -dijo el ciego.



“Conozco al respecto, pero si no la lleva, tal vez otras personas tropiecen con usted” -dijo su amigo.



-"Está bien"



Luego de caminar en la oscuridad tropezó con otra persona....



-“¡Huy!”-dijo el ciego.



-“¡Hay!” -dijo la persona chocada por el ciego en la oscuridad.



-“¿Usted no vio esta lámpara?” -dijo enojado el ciego.



-“¡Amigo! Su lámpara estaba apagada”

Identificación con el cuerpo

Aparte de los objetos, otra forma básica de identificación es con “mi” cuerpo.
Para empezar, el cuerpo es masculino o femenino, y la sensación de ser un hombre o una mujer representa una parte importante del sentido del yo de la mayoría de la gente. EL SEXO SE CONVIERTE EN UNA IDENTIDAD.

La identificación con el sexo se fomenta a una edad muy temprana y nos obliga a adoptar un papel, unas pautas condicionadas de conducta que afectan a todos los aspectos de la vida y no solo a la sexualidad. Es un papel en el que mucha gente queda completamente atrapada, sobre todo en algunas culturas tradicionales, donde se considera que el objetivo de la vida es cumplir con la identidad del sexo que a uno/a le ha tocado.

.. Equiparar con el “yo” el cuerpo físico percibido por los sentidos- que está destinado a envejecer, marchitarse y morir-siempre conduce a sufrimientos,tarde o temprano. Evitar la identificación no significa que haya que descuidarlo.

… No solo la gente con un cuerpo bonito o casí perfecto tiende a equipararlo con lo que son. Puedes identificarte con igual facilidad con un cuerpo “problemático” y convertir la imperfección, enfermedad, o incapacidad del cuerpo en tu identidad. Entonces puedes considerarte y describirte como un “paciente” de tal o cual enfermedad o discapacidad. Recibes mucha atencíon de médicos o personas, que te confirman constantemente tu IDENTIDAD CONCEPTUAL, de “paciente” o “sufriente”. Y entonces, te aferras INCONSCIENTEMENTE, a la enfermedad, porque se ha convertido en la parte más importante de lo que tú percibes que eres. Se ha convertido en otra forma de pensamiento con la que el ego puede identificarse. Aunque parezca asombroso, no es infrecuente que el ego en busca de una identidad más fuerte, cree enfermedades con el fin de reforzarse por medio de ellas

Eckhart Tolle. Un mundo nuevo ahora. Página 54. Editorial Grijalbo.

La esencia y lo que envuelve a la esencia


Al romperse la taza de té, el té ya no está en ella, pero aún vertido en el suelo, sigue siendo "té" 



Película "El pequeño buda" de Bertolucci
Un estudiante de Zen fue a ver a Bankei: "Maestro, tengo un mal genio incontrolable. ¿Como podria curarme?"

"Tienes algo muy raro", contesto Bankei, "dejame verlo".

"Ahora mismo no puedo mostrartelo", respondio el alumno.

"¿Cuando me lo podras mostrar?", pregunto Bankei.

"Me sale derrepente", respondio el estudiante.

"Entonces," concluyo Bankei, "no debe de ser tu verdadera naturaleza. Si lo fuera, podrias mostrarmelo en cualquier momento. Cuando nacistes no lo tenias, y tus padres no te lo dieron. Piensa en eso."

Encontrado en Cincinato.org
 
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