Un monje y próximo sucesor le preguntó a su maestro, que estaba en su lecho de muerte:
"Maestro, ¿Hay algo más que yo deba aprender?"


"No", dijo el maestro, "estoy plenamente satisfecho.
Pero aún hay algo en ti que me preocupa".
"¿Qué es?, preguntó el monje. "Por favor, dímelo
para que pueda corregirlo".
"¿Sabes?", dijo el maestro.
"Lo malo es que todavía apestas a zen".

HISTORIA ZEN




ZEN, Editorial Integral. Página 102