Aferrándose al Zen




El zen no tiene por qué aferrarse.
Cuando los que estudian zen no lo ven,
es porque se aproximan con demasiado afán.

YING - AN

El proposito de las palabras SOLO ES comunicar ideas




"El propósito de una red de pescar es pescar peces y,
cuando los peces son atrapados, SE OLVIDA LA RED.
El propósito de una trampa de conejos es atrapar conejos.
Cuando los conejos son atrapados, se olvida la trampa.
El propósito de las palabras es COMUNICAR IDEAS.
Cuando las ideas son comprendidas, SE OLVIDAN LAS PALABRAS.
¿Dónde puedo encontrar un ser humano así, que haya olvidado las palabras?
Con él si me gustaría conversar."

CHUANG-TZU



Zen, Editorial Integral, Página 78

Deja de CORRER



Deja de correr; mira, ahí no falta nada.

RINSAI



Zen, Ed.Integral. Página 80



Para una persona que desconoce el camino del zen,
las montañas son montañas y los ríos son ríos;
después de un primer vislumbre de la verdad del zen,
las montañas ya no son montañas y los ríos ya no son rios;
después de la iluminación,
las montañas vuelven a ser montañas y los ríos vuelven a ser ríos

DICHO ZEN

Zen, Editorial Integral, Página 89

La luz o la llevas contigo o no la llevas




El único zen que encuentras en las cumbres de las montañas
es el zen que llevaste a ellas


ROBERT M.PIRSING




Zen, Editorial Integral, Página 86.



Turbado por las palabras
caes en el abismo,
en desacuerdo con las palabras,
llegas al callejón sin salida de la duda.

HOKYO ZAN MAI



Zen, Editorial Integral, Página 114.

El que es sabio, sabe que vivir NUNCA es PENSAR




El ignorante evita los fenómenos, pero no el pensamiento,
El sabio evita el pensamiento, pero no los fenómenos.

HUANG PO
Zen, Editorial Integral, Página 117.



¿Qué es lo que nos alimenta? Son las semillas y la tierra. Todo lo que se come viene de ahí.

Nuestro cuerpo está conectado así con la tierra, con sus semillas que nos alimentan, que nos dan LA VIDA.

La mente y el cuerpo, deben de estar conectados, tal y como se conectan inevitablemente la tierra y el cuerpo..sino cada uno de los dos pierde la mayoría de sus funciones.

En la evolución espiritual, todo pasa por esa interrelación entre la cabeza y el cuerpo.

Los que dirigen la humanidad lo hacen con su cabeza, pero están aíslados del cuerpo, y por ello, de la raíz, de la tierra.

Y perder la conexión con nuestra raíz básica, la tierra conlleva consecuencias y graves.

Por ejemplo, la tierra está muriendo. ¿Por qué? Porque la manera de concebir las cosas es errónea, es decir la cabeza no está conectada al cuerpo, el cuerpo no está conectado a la cabeza. Y así la cabeza (la mente) se desconecta de la tierra y de sus necesidades.

El zazen auténtico intenta restablecer esta conexión.

Extraído de texto del blog de Xankaixen, artículo "Sobre los puntos de vista" (no he podido encontrar enlace directo al artículo:(".
basado en los textos de Kosen.

Nuestra vida no tiene una meta. Uno la vive





EL DISCÍPULO APLICADO. HISTORIA ZEN

La dedicación y el celo de un discípulo de Kochi llamaba la atención a sus amigos y a los restantes acólitos.
Sin embargo, no impresionaba a su roshi. El joven se sentaba con seriedad en zazen durante todo el día y en ocasiones toda la noche, y se concentraba con considerable
gravedad.
Realizaba con el mayor de los empeños cualquier tarea que se le encomendaba.
Los restantes discípulos comentaban que si alguno de ellos merecía alcanzar rápidamente el satori, ése no podía ser otro que el discípulo aplicado.
Pero el roshi no compartía esta opinión y llamó al joven.
- ¿Por qué te aplicas tanto en el trabajo?
- Para conseguir el satori. Para eso estoy aquí.
- Ya veo.
El roshi reemprendió sus tareas y el discípulo las suyas.
El roshi atendía sus obligaciones y vivía su vida. El joven
aplicado se sentaba erguido, cruzaba sus manos, cerraba sus ojos con firmeza,
respiraba con regularidad y no se permitía una sola cabezada.
Sus curiosos compañeros esperaban verle llegar al satori en cualquier momento.
Sin embargo, pese a su empeño, y concentración, este momento
no llegaba. Finalmente fue a ver al roshi.
- Aunque medite durante muchas horas con gran diligencia y profundidad,
nada ocurre.
- Ya veo.
- ¿Qué debo hacer?
- Debes volver a tu casa. Aquí estás perdiendo el tiempo.

El discípulo quedó consternado. Intentó discutir con el roshi, quien
sin embargo, permaneció en silencio y sin responder,
hasta que el preocupado joven se levantó para abandonar la habitación.
Entonces el roshi le llamó
- Siéntate y te contaré algo. No has entendido mis palabras y debo
explicártelas. He dicho que perdías el tiempo aquí y hablaba en serio.
Verás por qué. El satori no es una meta hacia la que trabajar.
El zen es satisfactorio sin satori, porque es un medio que no precisa fin.
Lo mismo se puede decir de la vida. Nuestra vida no tiene una meta. Uno la vive.
Deberíamos meditar de esta misma forma. La meditación es un objetivo en sí misma.
No es un proceso que conduce a algo más. Es vida.
Pierdes tu tiempo al no darte cuenta de ello. Piensas sólo en el futuro y descuidas el presente. Peor aún, utilizas el presente para perseguir algo sobre lo que únicamente has leído y oído hablar. Piensas en el satori como un premio
a obtener, y crees realmente que serás diferente si éste llega.
Por tanto, estás perdiendo el tiempo. Vuelve a casa y vive.

Esto es lo que quería decirte y así lo he hecho.
Si no estuvieras tan ciego, te habrías dado cuenta tú mismo. E incluso
ahora, mientras hablo, estás esperando que surja algún tipo de comprensión de estas palabras sin valor. No has entendido nada.

El abrumado discípulo se retiró. Sin embargo no volvió a su casa.
Se sentó en silencio con los demás.
Algunas noches meditaba en el jardín. Continuó
No sabemos si alcanzó o no el satori.
En cualquier caso, no importa para la historia.
 
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